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miércoles, 15 de febrero de 2012

Lo que la boca CALLA el cuerpo GRITA parte I

"Cuando yo necesitaba llorar para limpiar mis emociones y mi mente no me lo permitió, mi nariz siempre tenía a punto un catarro para que las lágrimas quedasen libres.
Cuando necesité escuchar mi voz interior, y las voces de mis prejuicios me ensordaban el corazón, siempre estuvo mi oído alerta y me dolió para procurarme el silencio preciso.
Cuando necesité cambiar de rumbo y tomar otro camino, pero sentí el temor de no ser capaz, siempre me torcí un tobillo, o salió una piedra a mi paso, o la rodilla me inmovilizó un tiempo hasta superar el miedo y encontrar así el mejor momento para seguir avanzando.
Cuando necesitaba expresar lo que me callaba y la mente se asustaba de la libertad de mi expresión y me ordenaba resignarme, tragándome mis palabras, ocurrieron dos cosas: a veces mi garganta se quedaba muda para que yo aprendiera a gritar, y a veces mi estómago vomitó lo tragado para que yo aprendiera a nutrirme mejor.
Cuando necesité mirar sólo hacia delante y perdonar el pasado, y algo en mí se resistía con rencor, siempre mi cuello se quedó rígido y dolorido, hasta que poco a poco me enseñó a ser flexible como los juncos, y mirar a todos los lados con amor.
Porque cuando necesité nacer, hubo un hermoso cuerpo que se brindó para servirme de guía y de compañero en ésta aventura de vivir."
 
                                                           “Lo que el corazón me dijo”.   Magdalena Lasala
 

sábado, 24 de septiembre de 2011

Guerrero Espiritual


Un estado muy poderoso de consciencia es considerarse a uno mismo un guerrero espiritual. Esta consciencia nos recuerda que siempre estamos en el campo de batalla. Lo interesante es que no existe ningún enemigo fuera de nosotros, ni nada externo por lo que batallar. El campo de batalla está en nuestra consciencia y el enemigo son nuestras propias debilidades, nuestros propios vicios y defectos.

Así como un guerrero renuncia a todas las comodidades y relaciones y sólo mantiene la batalla y la victoria en su intelecto, manteniéndose involucrado en cumplir su meta, de la misma forma podemos revisar si mantenemos esos dos aspectos claramente en nuestra consciencia. No importa dónde estemos, podemos mantener siempre la consciencia de que somos guerreros en el campo de batalla. Un guerrero no ama el descanso, no es ni perezoso ni descuidado. Es valiente y está alerta. Siempre lleva consigo sus armas.

A nivel espiritual, las armas son los poderes del alma, el poder de la introspección, de la tolerancia, de poner un punto final y de empaquetar las situaciones en nuestra mente, entre otros. No sólo necesitamos tener estos poderes, sino utilizarlos de la manera correcta y en el momento adecuado. Para ello es esencial el poder de discernir, el poder más elevado, el que nos permite elegir los pensamientos, palabras y acciones precisos en cada momento.

El guerrero espiritual sabe que la verdadera libertad está en alcanzar el estado libre de ataduras. La atadura más sutil es la consciencia del cuerpo físico. Después están las ataduras de las relaciones y las comodidades materiales. La práctica del guerrero espiritual es tomar el apoyo del cuerpo cuando lo desea e ir más allá de la consciencia del cuerpo físico cuando lo desea, de forma que el cuerpo no tire del intelecto ni lo más mínimo. También liberarse de la naturaleza y patrones viejos de la personalidad, así como de la dependencia y apego a las relaciones y medios materiales.

Ésta es la batalla que libra a cada instante un guerrero poderoso, con fe completa en la victoria.

martes, 26 de julio de 2011

Las tres palabras más peligrosas para tu crecimiento


¿Qué crees que sucede cuando las tres palabras “Ya lo sé” aparecen en nuestra cabecita? Esta frase ha sido diseñada específicamente por nuestra mente para frenar el proceso de incorporación de información en el mismo momento en el que aparece en escena.
¿Qué crees que aprenderás si tu respuesta es “Ya lo sé”?, es muy probable que Nada, porque no estaremos dando permiso para que entre más información en nuestro disco duro, el espacio ya estará bloqueado por lo que “ya sabemos”, así que actuará como un sistema de autodefensa que nos garantizará permanecer en el mismo sitio, no vaya a ser que aprendamos algo nuevo y nuestra vida cambie.
Todos somos ignorantes, sólo que las cosas que ignoramos no son las mismas
Por supuesto que hay muchas cosas que ya sabemos, y si las comparásemos con lo que no sabemos sería como comparar el volumen de un balón de playa con el del planeta tierra, es infinitamente mayor nuestro desconocimiento que nuestro conocimiento ¿no crees?, entonces, ¿por qué nos empeñamos en pensar y decir “Ya lo sé” tan convencidos a la mínima de cambio?
Desde pequeñitos hemos asociado el no saber con ser tontos, con que se puedan reír de nosotros, con no ser lo suficientemente buenos, con un montón de miedos más, que han hecho que, sea como sea,tenemos que ser más listos y saber más que los demás, o por lo menos aparentarlo.
¿Cómo podemos eliminar este freno para nuestro crecimiento?, con Humildad, entendiéndola como la capacidad de escuchar sin juzgar, como la capacidad de cuestionarnos lo que “ya sabemos” sin creer que estamos en posesión de la verdad absoluta, independientemente de que seamos los que más formación y conocimientos podamos tener en un área determinada, siempre podremos aprender algo de cualquier situación.
Por eso, la próxima vez que aparezcan por tu cabeza estas tres palabras “Ya lo sé”, permítete dudar de ellas y abrirte a la experiencia que tienes frente a ti, así podrás sacar el máximo de esa situación.
Fuente: coaching24.es

martes, 14 de junio de 2011

Para que seguir sufriendo

El Poder del Ahora

 El Buda dice que el dolor o sufrimiento surge por el deseo y que para liberarnos del sufrimiento tenemos que cortar los lazos del deseo. 

R:Todos los deseos son expresiones de la mente que busca la salvación o la realización en las cosas externas y en el futuro como sustituto de la alegría de Ser. Mientras yo sea mi mente, soy esos deseos, esas necesidades, carencias, apegos y aversiones, y fuera de ellos no hay "yo" excepto como una mera posibilidad, un potencial no logrado, una semilla que todavía no ha brotado. En ese caso, incluso mi deseo de ser libre o iluminado es sólo otro anhelo de realización o plenitud en el futuro. Así que no busque llegar a ser libre del deseo o "lograr" la iluminación. Vuélvase presente. Esté allí como observador de la mente. En lugar de citar al Buda, sea el Buda, sea "el despierto", que es lo que la palabra buda significa. 

Los seres humanos han estado en las garras del sufrimiento durante millones de años, desde que cayeron del estado de gracia, entraron en el reino del tiempo y la mente y perdieron la conciencia del Ser. En ese punto, empezaron a percibirse a sí mismos como fragmentos sin significado en un universo ajeno, separados de la Fuente y de los demás. 

El sufrimiento es inevitable mientras usted esté identificado con su mente, es decir, mientras usted esté inconsciente, espiritualmente hablando. 

Hablo aquí principalmente del sufrimiento emocional, que es también la causa principal del sufrimiento físico y de las enfermedades físicas. El resentimiento, el odio, la autocompasión, la culpa, la ira, la depresión, los celos y así sucesivamente, incluso la más leve irritación, son todas formas del sufrimiento. Y todo placer o elevación emocional contiene en sí mismo la semilla del dolor: su contrario inseparable, que se manifestará con el tiempo. Cualquiera que haya tomado drogas para sentirse bien sabrá que la animación eventualmente se convierte en depresión, que el placer se transforma en alguna forma de dolor. Muchas personas saben también por experiencia propia cuán fácil y rápidamente una relación íntima puede pasar de ser una fuente de placer a ser una fuente de dolor. Vistos desde una perspectiva más alta, los polos positivo y negativo son caras de la misma moneda, ambos son parte del sufrimiento subyacente que es inseparable del estado de conciencia egotista de identificación con la mente. 

Hay dos niveles de sufrimiento: el sufrimiento que usted crea ahora y el sufrimiento del pasado que vive todavía en su mente y su cuerpo. Ahora quiero hablar de cómo dejar de crear sufrimiento en el presente, y cómo disolver el sufrimiento pasado. 

Hay dos niveles de sufrimiento: el sufrimiento que usted crea ahora y el sufrimiento del pasado que vive todavía en su mente y su cuerpo. 


P: Ninguna vida está completamente libre de dolor y tristeza. ¿No es cuestión de aprender a vivir con ellos más que de tratar de evitarlos? 

R: La mayor parte del sufrimiento humano es innecesario. Es creado por uno mismo mientras la mente no observada maneje nuestra vida. El dolor que usted crea ahora es siempre una forma de no aceptación, una forma de resistencia inconsciente a lo que es. En el nivel del pensamiento, la resistencia es una forma de juicio. En el nivel emocional, es una forma de negatividad. La intensidad del sufrimiento depende del grado de resistencia al momento presente, y esta a su vez depende de la fuerza de su identificación con la mente. La mente siempre busca negar el Ahora y escapar de él. En otras palabras, cuanto más identificado esté usted con su mente, más sufre. 0 puede ponerlo en estos términos: cuanto más capaz sea de honrar y aceptar el Ahora, más libre estará del dolor, del sufrimiento y de la mente egótica. 

¿Por qué habitualmente se niega o se resiste la mente al Ahora? Porque no puede funcionar y permanecer en control sin el tiempo, que es pasado y futuro, así que percibe el Ahora atemporal como una amenaza. El tiempo y la mente son de hecho inseparables. 

Imagínese la Tierra sin vida humana, habitada sólo por plantas y animales. ¿Tendría todavía un pasado y un futuro? ¿Podríamos todavía hablar del tiempo de forma significativa? La pregunta "¿Qué hora es?" o "¿Qué día es hoy?" ¬si hubiera alguien para hacerla- no tendría ningún sentido. El roble o el águila quedarían perplejos ante tal pregunta. "¿Qué hora?" responderían. "Bueno, es ahora, por supuesto. ¿Qué más?" 

Sí, necesitamos la mente, así como el tiempo, para funcionar en este mundo, pero llega un momento en el que se apoderan de nuestra vida y ahí es donde se establecen la disfunción, el dolor y la tristeza. 

La mente, para asegurarse el control, busca continuamente cubrir el momento presente con el pasado y el futuro. Así la vitalidad y el potencial infinitamente creativo del Ser, que es inseparable del Ahora, queda cubierto por el tiempo. La verdadera naturaleza queda oscurecida por la mente. Se ha acumulado una carga cada vez más pesada de tiempo en la mente humana. Todos los individuos sufren bajo este peso, pero también siguen aumentándolo a cada momento, siempre que ignoran o niegan el precioso momento o lo reducen a un medio para obtener un momento futuro, que sólo existe en la mente, no en la realidad. La acumu¬lación de tiempo en la mente humana individual y colectiva también carga una gran cantidad de dolor residual del pasado. 

Si no quiere crear más dolor para usted y para los demás, si no quiere aumentar más el residuo de sufrimiento pasado que aún vive en usted, no cree más tiempo, o al menos no más del necesario para manejar los aspectos prácticos de su vida. ¿Cómo detener la producción de tiempo? Dése cuenta profundamente de que el momento presente es todo lo que tiene. Haga del Ahora el foco primario de su vida. Mientras que antes usted habitaba en el tiempo y hacía breves visitas al Ahora, establezca su residencia en el Ahora y haga breves visitas al pasado y al futuro cuando se requieran para manejar los asuntos prácticos de la vida. Diga siempre "sí" al momento presente. ¿Qué podría ser más fútil, más demente, que crear resistencia interior a algo que ya es? ¿Qué podría ser más demente que oponerse a la vida misma, que es ahora y siempre ahora? Ríndase a lo que es. Diga "sí" a la vida, y observe cómo esta empieza súbitamente a funcionar a favor suyo y no contra usted. 

"El Poder del Ahora". 

martes, 17 de mayo de 2011

            "El destino une y separa a las personas,  
                pero no existe ninguna fuerza que sea tan grande 
                     que haga olvidar a las personas 
                         que,  por algún motivo,
                               algún día nos hicieron felices"...   


                          Hay un momento en la vida que tú sabes 
                             quien es importante para tí, 
                                 quien nunca lo fué, 
                                     quien ya no lo es 
                                          y quien lo será siempre. 


lunes, 9 de mayo de 2011

Todo llega a su tiempo



Todo llega a su tiempo..

Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida....

MAHATMA (ALMA GRANDE)


Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal.
Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato.
Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno.
Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.
Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.
No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes.
No revuelvas una herida que está cicatrizada.
No rememores dolores y sufrimientos antiguos.
¡Lo que pasó, pasó!
De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.
Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó.
Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.
No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.
No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.
No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.
Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.
Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.
No sufras por lo que viene, recuerda que “cada día tiene su propio afán”.
Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella.
Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.
Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso.
Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti.
Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean.
La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros.
Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.
Trabajo es sinónimo de nobleza.
No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida.
El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor.
No existen trabajos humildes.
Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.
Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.
Dios nos ha creado para realizar un sueño.
Vivamos por él, intentemos alcanzarlo.
Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas.
Así, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo haremos.
No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.
El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.
Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.
“Que este día sea el mejor de tu vida".

MAHATMA GHANDI

sábado, 7 de mayo de 2011

Cree en tus sueños


Muchas veces decimos: “Si no lo veo, no lo creo”, ante un logro extraordinario, sin darnos cuenta de que para alcanzarlo alguien se ha formulado la frase al revés: “si no lo creo, no lo veo”.
Imaginación y confianza son los ingredientes indispensables para realizar nuestros deseos.
Podríamos citar miles de ejemplos, como la FE.
En la vida muchas veces somos reacios a creer aquello que no vemos, pero te invitaría a empezar a ver las cosas de diferente manera. Haz la prueba, ¡qué pierdes con probarlo!
Busca un momento para ti, tu espacio, un lugar donde te encuentres cómodo/a para poder conectar con tu voz interior, permítele ser escuchada. Coge papel y lápiz, por si consideras necesario plasmar luego en un papel tu idea , tu objetivo, tu visión. Focaliza aquello que deseas lograr, evidentemente creyendo en aquello que quieres conseguir. 
Respira tranquilamente, tu mismo marcas tu ritmo, tu tiempo, el que elijas estará bien. Cierra tus ojos, comienza a visualizar aquello que quieres con deseo profundo, recorriendo como un paseo tus 5 sentidos
Pregúntate:
¿Qué imagen ves? ¿Qué sonido oyes? ¿Qué sensación tienes? ¿Qué olor percibes? ¿A qué sabe?
Desde esa perspectiva, dependiendo de lo que desees, deja fluir en tu visualización y verás que no siempre hay que verlo para creerlo, y te darás cuenta de que muchas veces para que eso suceda primero debemos creerlo para poder verlo.

Me encantaría poder leer tus comentarios al respecto.

Buen fin de semana familia !


lunes, 31 de enero de 2011

Aprendi que nuestro pasado y nuestras circunstancias, pueden haber influenciado en quienes somos ,pero somos responsables de quien podemos llegar a Ser.!!

sábado, 29 de enero de 2011


                           SI NO ES AHORA...¿CUÁNDO?
                           SI NO ES AQUÍ...¿DÓNDE?
                           SI NO ERES TÚ...¿QUIÉN?